Que rápido se ha hecho junio. Siento tantas ganas de llorar, me he levantado, hace justo diez minutos tres segundos, de esta cama donde he estado por horas solo reflexionando sin poder plasmar eso que tanto me intriga. Todo este tiempo he estado viendo sin mirar porque al tratar de escribir no veo. Recuerdo que tengo unos lentes para poder percibir la realidad de una manera mas convencional, y es por eso que me dispuse a mover mi cuerpo desganado fuera de esta zona de confort. Lentamente, un pie, luego el otro. Toco la mesa que se encuentra delante mio y me apoyo para dirigirme hacia el interruptor de luz. Con un dedo subo la palanquita que hace que pueda ver en que dirección exactamente debo buscar esos anteojos negros que solían definir quien era antes, si, todo se resumía a "cual? la de los lentes de pasta?". Ahora no se quien soy por que no quiero saberlo, tengo las respuestas pero no quiero darme el tiempo de ligar ideas y poner en practica lo que quiero hacer de mi vida. Creo que esta es la primera vez que algo sensato sale de mi mente. Me encuentro llorando, pensando en lo triste que me miro porque me he visto en tercer plano, de nuevo. Hace diez años también lo hice y de igual manera llore porque pude ver que no se quien soy ahora. Te odio por que me recuerdas a esa nina que sabe que es lo que quiero de la vida y no me lo dice. Te odio por que a veces me gritas y me escupes palabras en la cara, palabras que me dicen que no se estar sola por que sola es estar conmigo y no me soporto. Y no se que demonios estoy haciendo porque me gusta estar conmigo, sin mi... pero, pero no puedo evitarme. Porque he pasado mi vida entera regalándome a ti y no quiero quedarme sin un pedazo de mi para dármelo a mi. Y los días pasan, camino hacia la mesa donde esta mi bolso, meto la mano y saco una bolsita gris de donde jalo unos lentes negros de pasta. Me los pongo y puedo ver la realidad de una manera convencional. Comienzo a escribir...
Que rápido se ha hecho junio.
